
La sociedad cambia a un ritmo trepidante, nuevas tecnologías, nuevas tendencias, nuevos cambios a los que las empresas de marketing deben adaptarse. En la época de la segmentación, surge una nueva subdisciplina del marketing de distribución, específica y adaptada a las necesidades del sector comercial, el geomarketing.
El geomarketing nace de la confluencia entre marketing y geografía, permite establecer una correlación entre el lugar de residencia del consumidor y sus costumbres de consumo y comportamiento comercial. Mediante un Sistema de Información Geográfica (SIG), se almacenan y procesan datos como fotografías aéreas, imágenes de satélite, datos estadísticos que nos proporcionarán información espacial útil y nos permitirán acceder a un profundo conocimiento del mercado.
En el sector de la actividad comercial todo esto supone un gran avance, por lo que no es de extrañar que muchas empresas ya lo estén implementando para ofrecer una mejor gestión, planificación e información a sus clientes. Mediante el SIG podremos combinar de una forma más viable la distribución del mercado actual y potencial de nuestro cliente con los límites del entorno geográfico y del negocio. Es decir, las localidades, calles, barrios analizados se identificarán con las mejores áreas de ventas, zonas de entrega, rutas, etcétera, lo que permitirá conocer dónde exactamente el cliente va a encontrar mayores beneficios y en qué mercado debe actuar para aumentar su volumen de ventas.
Esta modalidad es perfecta para optimizar las estrategias de las empresas de marketing directo, ya que permite perfeccionar el reparto de publicidad. Cualquier empresa de buzoneo que cuente con esta tecnología, podrá establecer bases de datos, que permitan tanto localizar mejor nuestro target, como buscar futuras clientelas en zonas con los mismos ámbitos de consumo. También podremos establecer el área en el que actúa la competencia y proponer una mejor distribución logística. El geomarketing permitirá a muchas empresas de buzoneo, ofrecer un “servicio a la carta”.
El geomarketing nace de la confluencia entre marketing y geografía, permite establecer una correlación entre el lugar de residencia del consumidor y sus costumbres de consumo y comportamiento comercial. Mediante un Sistema de Información Geográfica (SIG), se almacenan y procesan datos como fotografías aéreas, imágenes de satélite, datos estadísticos que nos proporcionarán información espacial útil y nos permitirán acceder a un profundo conocimiento del mercado.
En el sector de la actividad comercial todo esto supone un gran avance, por lo que no es de extrañar que muchas empresas ya lo estén implementando para ofrecer una mejor gestión, planificación e información a sus clientes. Mediante el SIG podremos combinar de una forma más viable la distribución del mercado actual y potencial de nuestro cliente con los límites del entorno geográfico y del negocio. Es decir, las localidades, calles, barrios analizados se identificarán con las mejores áreas de ventas, zonas de entrega, rutas, etcétera, lo que permitirá conocer dónde exactamente el cliente va a encontrar mayores beneficios y en qué mercado debe actuar para aumentar su volumen de ventas.
Esta modalidad es perfecta para optimizar las estrategias de las empresas de marketing directo, ya que permite perfeccionar el reparto de publicidad. Cualquier empresa de buzoneo que cuente con esta tecnología, podrá establecer bases de datos, que permitan tanto localizar mejor nuestro target, como buscar futuras clientelas en zonas con los mismos ámbitos de consumo. También podremos establecer el área en el que actúa la competencia y proponer una mejor distribución logística. El geomarketing permitirá a muchas empresas de buzoneo, ofrecer un “servicio a la carta”.







