El proyecto de Ley General de Comunicación Audiovisual cosecha partidarios y aviva críticas, mientras, su aprobación sigue imparable. La ampliación del total del reparto de publicidad a 29 minutos permitidos ha levantado ampollas en un sector debilitado por la crisis y temeroso de hartar al consumidor.
La normativa de Televisión sin Fronteras, consensuada en Bruselas para todos los miembros de la Unión Europea, pone el tope en 12 minutos a la hora, más otros cinco de autopromoción. España se encuentra actualmente en juicio por sobrepasar el límite. España no se decanta por el camino de la convergencia.
Las cadenas privadas son los únicos implicados partidarios de la iniciativa. Tras conseguir que Televisión Española no emita publicidad (nótese que el canal público no había despertado interés alguno hasta que empezó a consolidarse como líder de audiencia), por considerar que al recibir financiación estatal, se encontraba en una situación de competencia desleal, ahora apuestan por la ampliación horaria. Los miembros de UTECA ya se relamen con su nueva cuota de mercado sin reparar en que la gallina de los huevos de oro podría extinguirse.
Según un estudio elaborado por PricewaterhouseCoopers, la desaparición de RTVE como soporte publicitario sólo hará desaparecer un 15% del mercado español. Los ingresos que tradicionalmente se embolsaba el ente público se repartirán entre el resto de los agentes del mercado. Las cadenas privadas y las autonómicas serán las beneficiadas: reabsorberán un 40% del total. Internet y la prensa escrita se llevarán entre un 20% y 25%.
Tanto la Asociación Española de Anunciantes (AEA) como la Asociación Española de Agencias de Publicidad (AEGP) se han mostrado totalmente contrarias a la propuesta por considerarla aberrante y contraproducente. Por ello, han constituido, junto a otras, la plataforma "Con un máximo de 12 minutos de publicidad en televisión ganamos todos", y han presentado un manifiesto en la Universidad Complutense de Madrid.
“Vivimos de estar en contacto directo con el consumidor, y no queremos que nos abandonen porque estén hartos de la publicidad", sentenció Juan Ramón Plana, director general de la AEA, según recoge Marketingdirecto.com. Por su parte, Francisco Hortigüela, representante de la Plataforma comentó al mismo medio: “"Ya con 12 minutos de publicidad más los cinco de autopromoción los consumidores están más que saturados".
Por ello, la Plataforma está haciendo uso de las redes sociales para animar a los colectivos del sector y a los propios consumidores para movilizarse en contra de la propuesta. Y animó a los afectados a reunirse en la jornada de puertas abiertas celebrada en el Congreso de los Diputados para hacerse oír. La agencia DDB, con Ángel Riesgo a la cabeza, una altruista pieza publicitaria que ha estado circulando por internet, con el fin de concienciarnos de las nefastas consecuencias de los medios saturados de anuncios.
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